西语助手
2025-03-27
Perú es un país que fascina al mundo por su herencia de culturas milenarias y por su variada gastronomía con aportes nativos, europeos y asiáticos.
Es un país con bastantes riquezas naturales,
pero también con algunos puntos débiles que ponen en dificultades su desarrollo.
No te pierdas este interesante análisis sobre lo mejor que tiene el país en cuanto a economía y sociedad,
y lo que no anda tan bien en este país andino.
¡Empecemos!
Perú es un país con grandes contrastes en cuanto a clima y geografía.
La parte más característica del país es su costa pacífica,
donde predomina el clima árido, lo que ha alimentado el surgimiento de varios memes,
comparándolo con países asiáticos bajo el mote de Perukistán.
Pero Perú no se compone solamente de tierras áridas,
sino que también posee una extensión de la selva amazónica,
donde el verdor de los árboles y el curso de los ríos dominan el paisaje.
Separando estas dos regiones se encuentra la Cordillera de los Andes,
formación geológica que brinda a los peruanos una de sus principales riquezas, los minerales.
Durante la época colonial, Perú era una máquina de producir oro y plata;
de ahí la expresión "costó un Perú" cuando se habla de algo que costó demasiado dinero.
Hoy en día, este país andino es el quinto productor de oro del mundo y el tercero de plata.
También se destaca en la producción de cobre,
siendo el tercer productor mundial después de Chile y el Congo.
Aunque el país cuenta con tantas reservas de este metal que según fuentes gubernamentales,
podría superar a Chile en producción anual si consigue las inversiones suficientes.
Otro punto fuerte de Perú pasa por su macroeconomía:
es un país estable y con una economía robusta y administrada de forma conservadora,
a pesar de los vaivenes políticos que ha sufrido el país.
Su ingreso per cápita pasó de dos mil cuarenta dólares en 2002 a siete mil ciento veintiséis en 2022.
La herencia cultural es un factor que hace a Perú exótico e interesante en sectores como el turismo y la alimentación.
En 2023, recibió a más de dos millones de turistas extranjeros.
Es bastante poco si lo comparamos con los treinta y ocho millones que recibe México o los siete millones de República Dominicana.
Pero Perú tiene mucho para ofrecer, como Machu Picchu,
una de las siete maravillas del mundo modernas,
una herencia gastronómica variada e interesante,
ciudades coloniales y naturaleza.
La herencia cultural indígena también puede ofrecer productos interesantes local y globalmente.
Por ejemplo, últimamente la exportación de quinua tomó relevancia gracias a las dietas veganas.
El país posee decenas de variedades exóticas de papa,
maíz y alimentos típicos que todavía son poco conocidos en el exterior.
Otro punto donde Perú es fuerte es en la industria pesquera.
Con más de seis millones y medio de toneladas de capturas, es el tercer país pesquero del mundo.
Además de pescado para consumo humano,
gracias a la abundancia de capturas en el mar,
Perú es el principal productor mundial de harina de pescado con la que se elaboran alimentos para la piscicultura y otras industrias de cría de animales.
También se destaca en la producción de aceite de pescado.
Viendo todo esto, es evidente que Perú es mucho más que ese país desértico que muchos haters plasman en memes de Internet.
La oferta de recursos naturales es abundante,
así como hay mucho potencial en otras áreas como el turismo.
Pero también existe una contracara menos feliz donde falta desarrollo e inclusión económica.
Una de las principales falencias para conseguir más desarrollo y bienestar para los peruanos pasa por la infraestructura.
Por ejemplo, Lima, la capital del país que ostenta más de diez millones de habitantes,
apenas está desarrollando su red de metro,
la primera línea tardó veinticinco años desde su puesta en construcción hasta su inauguración.
Actualmente, existen tres líneas operativas,
dos de las cuales están inconclusas,
y se proyecta construir tres más.
También, en esta ciudad el transporte público automotor es bastante caótico;
hacen falta redes de buses que posibiliten el transporte masivo de forma más eficiente y segura.
A nivel nacional, hacen falta inversiones en infraestructura de servicios básicos,
como por ejemplo la red eléctrica.
El cincuenta coma cinco por ciento de los peruanos no tienen acceso a la red eléctrica pública o tienen una instalación inadecuada en sus domicilios.
Otro factor donde parece haber bastante para mejorar tiene que ver con los recursos humanos calificados.
Mientras que miles de peruanos sueñan con emigrar,
miles de extranjeros con distintos grados de calificación profesional han ingresado a trabajar a Perú las últimas décadas.
En áreas como la ciencia y la tecnología pasa algo similar a lo que sucede en buena parte de América Latina:
hay pocas políticas para fomentar estos conocimientos.
Los países desarrollados invierten bastante en investigación y desarrollo,
lo que los ayuda a mejorar procesos productivos,
crear nuevos productos y agregar valor a su producción.
Perú invierte apenas el 0,1 por ciento de su PBI en investigación y desarrollo.
En comparación, Corea del Sur, uno de los países más tecnológicos,
invierte el 4,29 por ciento, mientras que en la región,
Brasil el 1,15 por ciento y Argentina el 0,58.
Por último, es interesante analizar la cadena de valor y las exportaciones.
Los países desarrollados agregan valor a lo que exportan.
No va a ser igual exportar un kilo de mineral de cobre,
que un kilo de alambre de cobre para instalaciones eléctricas.
Al agregar valor, se crean más empleos y mejores ingresos para el país.
Pero cuando se revisan las exportaciones peruanas,
el país es literalmente una mina de oro,
pero exporta más que nada materias primas y alimentos con poco valor agregado.
Por otra parte, según el Banco Mundial,
tres cuartas partes de los trabajadores peruanos lo hacen en la informalidad o en empleos de baja productividad,
como si hubiera una desconexión entre las riquezas que explotan en Perú y buena parte de su población que se encuentra bastante excluida.
Como conclusión, Perú es un país rico en recursos naturales, pero también en tradiciones y culturas.
Perú tiene mucho que ofrecer al mundo,
pero también queda mucho por hacer,
sobre todo en cuanto a integrar a buena parte de la población a la matriz productiva y desarrollar el capital humano de la nación.
Hasta acá este pequeño análisis personal de los pros y los contras en la economía peruana.
Si te interesa agregar alguna opinión personal está a tu disposición la caja de comentarios.
No olvides un like y nos encontramos en otro video de Detrás del Dato.
Saludos.
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