西语助手
2025-03-05
Como ya sabes, mi nombre es Lucía y soy profesora de español.
Vamos con la primera, que no podía ser otra que "vale", "vale".
Cualquier español está todo el día diciendo "vale".
Algunos la usan incluso como muletilla: "Vale… Vale… Vale… Vale…".
Repiten esta palabra más que el ajo.
Bueno, ¿qué significa "vale"?
'De acuerdo'.
Es la manera más coloquial, más común, más habitual de decir 'de acuerdo', 'ok'.
—Nos vemos a las 5, ¿vale?
—Vale.
La palabra que tiene que estar en segundo lugar, sí o sí, es "bueno".
"¡Bueno!".
De hecho, en lo que llevamos de vídeo en estos pocos minutitos, ya he dicho "bueno".
"Bueno" lo usamos para mostrar nuestra aceptación, nuestra aprobación.
—¿Nos vemos a las 5?
—Bueno, vale.
Podemos usarlo combinado con "vale", como acabas de comprobar.
—Bueno, vale.
Mostramos nuestra aprobación.
Y también se usa, en menor medida, para mostrar sorpresa.
—¡Bueno, cuánto tiempo sin verte!
¿Qué haces por aquí?
También usamos "bueno" para cambiar de tema e introducir otro,
o para introducir algo nuevo directamente.
Imagínate que estamos hablando de cualquier cosa y,
entonces, yo quiero retomar el tema del que hemos hablado antes.
—Bueno, ¿y dónde dices que fuisteis ayer?
O, por ejemplo, estamos tú y yo hablando y,
de repente, llega otra persona, nos interrumpe,
empezamos a hablar con ella y se va.
Pues, cuando se vaya, yo puedo decirte: —Bueno, ¿qué estábamos diciendo?
También cuando te quedes en blanco, o estés pensando en algo,
o estés haciendo alguna cosa, por ejemplo:
estamos en clase y yo voy a abrir algún archivo o lo que sea;
yo, para llenar el vacío, puedo decir:
—Bueno, a ver dónde tengo… Que esto de "a ver" no lo vamos a explicar hoy,
pero el "a ver" lo usamos muchísimo,
lo que pasa es que hoy quiero explicar palabras únicas de un solo término.
¡Y por eso vamos con la siguiente, que tiene un significado muy parecido al principal de "vale" y "bueno",
que es "guay", "guay".
—¿Nos vemos a las 5?
—Guay
¿Qué significa "guay"?
Pues lo podemos usar como un adverbio, a modo de afirmación.
—¡Guay, quedamos en eso!
Es decir: —Oye, ¿qué te parece si nos vemos a las 9?
—¡Guay, quedamos en eso!
"Quedamos en eso" es 'de acuerdo', 'este va a ser nuestro plan', estamos de acuerdo con este plan.
Que, por cierto, aprovecho para decir:
muchísimo cuidado con la diferencia entre "quedar" y "quedarse".
Para vernos en un lugar es "quedar": —Quedamos a las 9 allí.
¿De acuerdo?
Cuidado, por favor, que es un error muy común.
Entonces, "guay" lo usamos para decir que 'estamos de acuerdo',
que 'nos parece bien', que 'nos parece estupendísimo',
que 'vale', y también como un adjetivo,
para decir que 'algo nos gusta' o que 'alguien nos cae bien'.
—Ese tío es muy guay.
'Ese tío mola'.
Y lo usamos en contextos coloquiales.
"Vale" y "bueno" no necesariamente en contextos coloquiales, pero "guay", sí.
No le vas a decir "guay" a tu jefa o tu jefe.
Si tienes una relación cordial, simpática,
cercana con él o con ella, pues no hay ningún problema,
pero si hay una relación un poco distante,
un poco formal, no le vas a decir: —Guay, haré ese proyecto.
]Le tendrías que decir: —De acuerdo, yo me encargo de ese proyecto.
¡Vamos con la siguiente, que es superimportante porque, de verdad, la decimos todo el tiempo.
Y seguro que te has planteado alguna vez: ¿cuál es la diferencia de esta palabra con esta otra?
Estoy hablando ahora mismo de la palabra "venga".
"Venga", en general, se suele usar para animar a la acción,
y esto de "animar a la acción" puede ser para animar a una persona que está decaída o que tiene pocas ganas de hacer algo:
—¡Venga, que tú puedes hacerlo!
¡Venga!
O también para animar a la acción en el sentido de meterle prisa:
—¡Venga, que llegamos tarde, hombre ya!
¡Venga!
Y también para mostrar disposición para algo.
Por ejemplo, esto es un poco extraño, pero lo usamos: disposición para irnos.
Imagínate que te estás despidiendo de alguien y te dice: —¡Venga!
Y tú te quedas como: —Eh… ¿A dónde?
¿A dónde tengo que venir?
Es un poco extraño.
Sería "ir", ¿no?
—Venga… ¿a dónde?
No, realmente está mostrando su disposición a que estamos terminando esta conversación,
y nos estamos separando y nos estamos despidiendo.
Podemos despedirnos diciendo: —Venga… O la combinación perfecta, que es: —Venga, adiós.
—Venga, hasta luego.
—Venga, ya nos veremos.
Y esta disposición también puede ser para mostrar acuerdo.
—Venga, tú haces eso y yo hago esto otro.
Que podemos estar más de acuerdo o menos de acuerdo,
puede ser una aceptación muy animada:
—¡Ay, qué bien!
Venga, pues tú haces eso y yo hago lo otro.
O puede ser un: —Venga… Me cago en tu cabeza, pero lo hago.
Perdón por la vulgaridad, pero así somos los españoles.
A lo mejor no lo decimos, pero sí lo pensamos.
Y ya ves, lo puedes combinar con más palabras como esta de "vale".
—Venga, vale, tú haces eso y yo hago lo otro.
También puede ser una disposición y una aceptación de algo que no es de mutuo acuerdo previo.
Me explico.
O sea, que a lo mejor sí hemos hablado de eso, y entonces yo muestro mi aprobación, mi aceptación.
—Venga, vale, tú haces eso y yo hago lo otro, como hemos estado hablando.
Pero también puede ser un ofrecimiento nuevo que no hemos mencionado.
Por ejemplo: tú te tienes que ir a tu casa y yo me tengo que ir a la mía,
pero tú eres un niño y yo soy una persona adulta,
así que, por tu protección, te voy a decir:
—Venga, te acompaño a casa.
Estoy mostrando mi disposición a hacer algo.
—Venga te acompaño a casa.
O: —Venga, no te preocupes, yo te ayudo con esto.
¿Vale?
No tiene que ser algo ya hablado previamente, puede ser hablado previamente o no.
En resumidas cuentas, esto de "venga" tiene diferentes usos.
El primero, más común, para animar a la acción,
sea para animar a alguien que está triste,
o que no tiene ganas de hacer algo,
o que va muy lento y le queremos meter prisa.
—¡Venga, que no vamos a llegar a tiempo!
También para mostrar nuestra disposición a hacer algo.
Y tiene otro uso también muy útil que se da,
sucede, en combinación con el adverbio "ya":
—¡Venga ya!
Eso lo usamos para expresar nuestra disconformidad, nuestra queja.
No estamos de acuerdo, no nos conformamos con eso, no nos parece bien.
—O sea, ¿yo limpio y tú miras?
¡Venga ya!
—¿Que tengo que pagar una multa por haber ido 3 km por encima del límite de velocidad?
¡Venga ya, tío!
Y fíjate cómo lo podemos combinar con el "tío" para que sea todavía más coloquial.
—Venga ya, tío, no me fastidies.
Y seguimos.
Vamos ahora con una palabra muy parecida a "venga", que es "vamos", "vamos".
Que, por cierto, "venga" ya sabes que es presente de subjuntivo y "vamos" no.
"Vamos" es presente de indicativo, pero no importa,
porque en estos casos son interjecciones y los usamos con otro significado,
no con el del verbo.
De la misma manera que "venga", "vamos" también tiene distintos usos y también los más habituales son para animar a la acción,
para animar a alguien a que haga algo o para meterle prisa.
—¡Vamos, que llegamos tarde!
"Venga, que llegamos tarde", "vamos, que llegamos tarde".
—¡Vamos, que son ya las 9!
¡Levántate, que eres más vago que el suelo.
—Vamos, relájate un poco y así te dormirás antes.
Este no es para meter prisa, sino que es para animar a que haga algo, en este caso a que se relaje.
—Vamos, relájate.
Relájate y así te dormirás antes.
—¡Vamos, que tú puedes con eso y con mucho más!
¿Ves como es para animar?
—¡Vamos, que tú puedes con eso y con mucho más!
También podríamos usar "venga".
—¡Venga, que tú puedes con eso y con mucho más!
O incluso la combinación.
—¡Venga, vamos, que tú puedes con eso!
Y como diferencia con respecto a "venga",
"vamos" muchas veces introduce una conclusión o una aclaración sobre lo que se ha dicho previamente o que está implícito en el contexto.
—Se han pasado toda la noche discutiendo y sin prestarnos atención.
Vamos, que si lo llego a saber, no vengo.
Este "vamos" introduce esta conclusión.
—Vamos, que si lo llego a saber, no vengo.
—No tienen ahorros.
Vamos, que cada 2 por 3 están pidiendo un crédito.
En esta última, ves que es un poco aclaración.
Sí, es una conclusión, "no tienen ahorros" y como conclusión te digo esto otro, pero también es una aclaración.
Te estoy aclarando lo que realmente quiero decirte con la frase de que no tienen ahorros:
que cada 2 por 3 están pidiendo un crédito al banco.
También puede introducir una queja o una crítica,
y esto es como una forma de conclusión también,
que te acabo de explicar, ¿no?
, porque se está quejando como una forma de cerrar lo explicado anteriormente.
Es… es una forma de conclusión, pero su objetivo es meter crítica, meter una queja.
—Que no he hecho nada en todo el día, dice.
¡Vamos, lo que me faltaba por escuchar!
Y esta frase te la puedes aprender de memoria si quieres, porque la usamos un montón.
"Lo que me faltaba por…": —¡Lo que me faltaba por escuchar!
—¡Lo que me faltaba por leer en los periódicos, que cada vez son más… más inútiles o escriben peor!
—¡Vamos, lo que me faltaba por leer!
Esta palabra con "v", cuando se escribe con "b".
Por ejemplo.
"Lo que me faltaba por escuchar"; "lo que me faltaba por oír"; "lo que me faltaba por ver".
Y, como te he explicado, podemos combinar estas dos últimas palabras explicadas:
—Venga, vamos… Con diferentes objetivos.
Pero, si las juntas, pues enfatizas más lo que sea que estés diciendo para animar o para meter prisa.
Y ahora, alerta a las personas que seáis correctísimas,
que nos os gusten las palabrotas, que… que no sigáis viendo el vídeo,
porque os vais a asustar, ¿vale?
Voy a decir 2 palabras que digo todos los días,
aunque a veces digo sus eufemismos,
que también voy a mencionar rápidamente.
2 palabras que digo todos los días, igual que cualquier español medio,
que puede haber algunas excepciones que no las digan nunca,
pero el español medio las va a decir.
¿Alguna idea de a qué palabras me refiero?
Pues la primera de ellas es "joder".
"Joder" es una de las palabras más utilizadas en el habla vulgar de los españoles.
¿Qué significa "joder"?
Bueno, lo usamos como interjección, para expresar sobre todo enfado,
molestia, pero también sorpresa y, en algunos casos,
alegría.
Es una alegría que puede tener algo de falso enfado,
como te voy a enseñar ahora mismo en los ejemplos.
—¡Joder, se me ha petado el ordenador!
Esto es obviamente enfado, ¿no?
—¡Joder se me ha petado el ordenador!
"Petarse" es la forma coloquial de 'bloquearse':
"se me ha bloqueado el ordenador", "se me ha petado",
"se me ha estropeado momentáneamente (o para siempre)",
"se me ha petado el ordenador".
Bueno, pues "joder".
—¡Joder, qué susto me has dado!
—¡Joder, casi me muero!
Casi me da un ataque al corazón porque no me has dado a "me gusta" todavía, joder.
Estoy pensando: me enfado contigo si no me has puesto todavía "me gusta".
—Joder, ¿por qué me regalas nada?
No hacía falta.
Y esto, "¿por qué me regalas nada?", significa '¿por qué me has regalado esto?'.
O sea, no es que no me hayas regalado algo, me has regalado algo, ¿eh?
—¿Por qué me regalas nada?
No hacía falta, joder.
Hay una queja implícita de "no era necesario que me regalaras",
pero este "joder" está expresando, en el significado global,
asombro, sorpresa, porque era un regalo inesperado y el significado global es positivo, ¿no?
Que yo te lo agradezco, aunque haya una queja explícita con el "joder".
—¡Joder, cuánto tiempo sin vernos!
¡Qué alegría!
¿Cómo estás?
¿Ves?
Aquí, el significado también es positivo.
—Joder, ¿han sacado ya ese coche?
Madre mía, no me lo voy a comprar porque no malgasto el dinero en coches caros.
Bueno, acabo de ser bastante irónica, pero quería expresar alegría, ¿vale?
—Joder, ¿han sacado ya ese coche?
Guau, no me importa.
Lo puedes usar para lo que tú quieras,
"joder", pero, en general, ya sabes que es para expresar enfado,
molestia, irritación, asombro.
Y, si quieres ser una persona muy correcta y muy educada, o hay niños delante, ¿qué puedes decir?
Puedes decir: "Joe", "jopé", "jopetas".
Y también tenemos una clase… dos clases sobre la palabra que estoy apunto de mencionar que es ya… lo más de lo más. Es la palabra más usada por el español medio, dentro del habla vulgar.
Estoy hablando de "hostia".
¿Qué significa "hostia"?
Pues es una interjección que usamos casi para lo mismo que "joder", pero es mucho más versátil.
Si te dijeran lo que sea y tú, en este contexto coloquial de confianza,
respondieras con "hostia", sería correcto o casi,
¿vale?
Es una palabra muy versátil.
Expresa enfado, sorpresa, alegría.
Lo que tú quieras está dentro de "hostia" y,
como digo, es vulgar, pero lo usamos todos los días,
salvo las personas correctísimas.
Todos los demás, la usamos todos los días.
—¡Hostia, no lo sabía!
Y esta frase, con distintas entonaciones,
te sirve para contextos tristes, para contextos alegres,
para contextos neutros, para todo.
Te dan una noticia triste, ha fallecido alguien: —Hostia, no lo sabía, lo siento muchísimo.
¿Vale?
Te dan una gran alegría por una noticia muy positiva: —¡Hostia, no lo sabía!
¡Enhorabuena!
Te dicen un dato sorprendente, un dato que puede cambiar tu vida,
tu salud, lo que sea: —Hostia, no lo sabía.
¿En serio puedo hacer eso?
Siempre dentro de un contexto informal, de confianza, ya sabes.
—¡Hostia, qué frío que hace!
Sorpresa, molestia, ¿no?, porque joder, hace frío.
Fíjate en este "joder", y cómo también vale aquí.
—¡Hostia, qué frío que hace!
—¡Hostia, se me ha olvidado coger pañales!
Historia real.
—¡Hostia, mira que te lo he dicho y nunca te acuerdas!
Este es el que más enfado ha mostrado.
Nos vemos en el siguiente vídeo.
¡Adiós!
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