西语助手
2025-02-09
Esta historia inicia con el nacimiento de una criatura llamada la perla del caos, un ser que se alimentaba de energía.
A lo largo de su existencia absorbió fuerzas demoníacas y divinas,
las cuales se fusionaron y la hicieron imparable.
Para poner fin al caos, el señor supremo envió a dos monjes inmortales,
Taiji y a su hermano Shen Gongbao.
Ambos hermanos trataron de detener a la perla, pero incluso para ellos era demasiado poderosa.
Así que el señor supremo se encarga personalmente,
dividiendo a la perla en dos partes,
la perla del espíritu y la perla del demonio.
Esta última era muy peligrosa y casi indestructible,
por eso el señor supremo lanzó una maldición para que al cabo de tres años,
un rayo se encargue de destruirla.
Mientras que la perla del espíritu era todo lo contrario,
e iba a reencarnar en el hijo de un comandante para convertirse en una divinidad llamada Nezha.
Como Taiji era su favorito, el señor supremo le encarga vigilar las dos perlas.
El premio, ser uno de los 12 inmortales que acompañan al señor supremo en el cielo.
El hermano del gordo se decepciona, ya que él había trabajado toda su vida para ganarse ese puesto,
por eso será uno de los villanos en esta película.
Ahora nos vamos a un lugar llamado el paso de Chentang,
aquí conocemos a Lord Li y a su esposa Lady Yin,
la cual había estado embarazada por 3 años,
así que era el momento de que la perla del espíritu reencarne en su hijo.
Toda la gente estaba emocionada y se van al palacio,
pero ahí aparece el hermano del monje,
y utilizando un sello controla a un anciano para que se robe la perla del espíritu,
y no contento con eso provoca que la perla del demonio reencarne en el hijo del comandante,
por supuesto que él trató de evitarlo,
pero nada podía ser.
Y de esta manera nace su hijo, Nezha.
Y apenas llega a este mundo comienza a hacer un desmadre utilizando sus poderes para atacar a la gente.
El monje lo controla usando un aro mágico que limita los poderes,
y estaba por atacarlo, pero la madre de Nezha lo impide,
porque a pesar de que su hijo era un monstruo,
no quería verlo sufrir.
Aunque la gente no estaba para nada contenta con lo que había pasado,
pues este niño era un peligro latente y por eso querían deshacerse de él.
Lord Li promete educar bien a su hijo para que no cause problemas en el futuro.
Pero el monje le recuerda que a Nezha solo le quedan 3 años de vida,
luego de eso un rayo vendría a matarlo.
Paralelo a esto conocemos a los dragones,
unas criaturas que solían pelear con los monstruos,
pero que según ellos fueron engañados por el cielo para hacer el trabajo sucio y así quedar atrapados junto con los monstruos debajo del mar.
Uno de los dragones tiene un hijo, y Gongbao le entrega la perla del espíritu para darle poder.
Su plan, que ese guerrero se convierta en una divinidad para liberar a los dragones de su condena.
Este nuevo guerrero se llamaba Aobing, pero nosotros le diremos el guerrero dragón.
Días después el general va al cielo,
acompañado del monje a buscar una solución para que su hijo no muera,
pero le dicen que la maldición es irrompible,
sin embargo podía intercambiarla de persona con unos sellos,
así que el papá de Nezha decide sacrificarse para que su hijo se salve.
Esto iba a ser un secreto y solo se sabría cuando llegue el día de su muerte.
Desde que Nezha nació tenía un destino impuesto,
todos lo veían como un monstruo y siempre sufrió el rechazo de la gente,
incluso cuando él solo quería ser amigos.
Con el tiempo fue ganando rencor hacia las personas.
Sus padres lo tenían encerrado en el palacio para evitar problemas con la gente.
Él se aburría demasiado ahí.
Rara vez su madre tenía tiempo para jugar con él, pero cuando lo hacía, él se ponía muy contento.
Después de todo, solo quería divertirse como cualquier niño.
Sin embargo, los deberes de su madre siempre los interrumpían, y Nezha volvía a quedarse solo.
Ese día él decide escaparse e ir al pueblo,
y apenas escucha su voz la gente empezaba a correr y a esconderse,
porque a Nezha ya no le interesaba caerles bien,
ahora quería hacerles pasar un mal rato.
Tanto lo odiaban que incluso unos niños planeaban hacerlo caer en un pozo con lodo,
lleno de espinas y encima con...
Bueno.
Pero su plan termina mal y ellos son los que caen en la trampa.
Uno de ellos se enfurece y dice la palabra prohibida.
Nezha se molesta tanto que casi los mata lanzándoles una roca,
afortunadamente aparece su maestro para evitarlo.
Sus padres estaban demasiado preocupados,
a tal punto que la madre de Nezha quería renunciar a su cargo y vivir los últimos días de su hijo alejados de todo,
para que al menos así puedan hacerlo feliz,
pero su esposo no quería que cuando su hijo muera sea recordado por las cosas malas que hizo.
Es así que el monje propone entrenar al pequeño Nezha para ser un cazador de demonios.
Nezha encuentra un pergamino, y al tocarlo llega a un lugar donde lo esperaba su maestro,
que sin perder el tiempo le muestra todo lo que el pincel mágico puede hacer.
Su maestro le dice que pasarán todos los días entrenando ahí,
pero Nezha era bastante irrespetuoso y primero tenía que aprender a comportarse.
El primer paso era aprender un hechizo de ilusión,
una técnica que al maestro le tomó seis meses perfeccionar,
así que lo deja practicando mientras él toma una siesta.
Luego de un rato llega la mamá de Nezha, pero había ocurrido una desgracia.
Aparentemente alguien lo había atado a una roca y lo habían lanzado al agua.
El maestro muy preocupado se apresura a auxiliarlo, pues él todavía seguía con vida.
Pero todo resulta ser una broma, ya que Nezha había perfeccionado la técnica de la transformación.
Ahora su maestro iba a enseñarle a controlar el fuego, pero no resulta ser tan buena idea.
Llegan sus papás y Nezha piensa que ellos solo quieren encerrarlo en ese lugar,
y por eso se molesta.
Además, él no pretendía ayudar a la gente que tanto lo odia,
hasta que su papá le dice que tiene que hacerlo porque es la perla del espíritu.
Pero que la gente no lo sabía y que por eso tenía que hacer buenas acciones para caerles bien.
Bueno, Nezha se lo cree y pasa los siguientes dos años derrotando a los monstruos en una simulación.
Y aunque sí los derrotaba, hacía daños innecesarios.
Su padre le dice que no irá al mundo real hasta que aprenda a ser más cuidadoso,
pero Nezha creía que ya estaba listo,
así que se roba el pincel de su maestro y escapa.
Justo justo aparece un monstruo en una pequeña aldea,
y cuando iba a comerse a un perro, llega nuestro héroe.
Aunque en realidad estaba haciendo muchos daños persiguiendo al monstruo,
para su mala suerte llega la gente y lo encuentra haciendo un desmadre.
Nezha quema todo el lugar y el monstruo termina escapando.
En el camino también se lleva una niña,
y cuando el monstruo estaba por entrar al mar,
el agua se congela y aparece el guerrero dragón.
A Nezha no le gusta que le quiten el crédito, así que pelea con él.
Mientras que ellos estaban distraídos,
el monstruo lanza su técnica especial,
unas burbujas que petrificaban al contacto,
y así aprovecha para comerse a la niña.
Pero el guerrero dragón era bastante ágil y logra rescatarla.
Lo malo es que la saliva del monstruo también lo infecta.
Ahora todo dependía de Nezha, y pelea usando al guerrero dragón como arma.
El monstruo se rinde y les entrega el antídoto, el cual resultaba ser... Moco.
Aobing le agradece a Nezha por salvarlo y los dos se hacen amigos.
Tanta era la emoción de Nezha por tener alguien con quien jugar que se pone a llorar.
Ya que estaba en deuda por salvarle la vida,
Aobing le dice que lo llame cada vez que necesite alguien con quien jugar,
y se va porque estaban llegando los aldeanos.
Todos culpaban a Nezha por quemar las casas y ratar a la niña,
lo llaman demonio y encima se atreven a golpearlo.
El se enoja tanto que empieza a atacarlos a todos.
En ese momento llegan sus padres y su maestro y lo controlan usando la seda mágica.
Cuando Aobing llega con los dragones les cuenta que su nuevo amigo se llama Nezha,
pero su maestro le dice que acaba de conocer a su enemigo.
Pues su destino era derrotarlo.
El plan era hacer que Nezha pierda el control el día de su muerte y mate a sus padres y a su maestro.
Así Aobing podría enfrentarlo, y cuando venga el rayo todos pensarían que Aobing fue el que salvó a la gente.
Él ya no podía hacer nada, pues tenía una obligación demasiado grande.
Los dragones incluso le hacen una túnica con sus escamas más fuertes.
Nezha lo había invitado a ir a su fiesta de cumpleaños,
y su único deseo era que su amigo estuviera ahí.
Pero ahora todo sería diferente.
La noche de la celebración llega mucha gente, aunque desanimada, pero llega.
Aparece el hermano del gordo.
Nezha lo recibe tirándole cosas, pero él vino para decirle que sus padres le mintieron todo el tiempo sobre su origen.
Él estaba demasiado molesto.
Aún así, su maestro le regala una lanza,
la seda caótica y las ruedas de fuego,
mientras que su papá le da un amuleto.
En ese momento, Nezha le grita que él solo quería mantenerlo encerrado para cuidar su reputación,
y que le mintió todo este tiempo hasta que llegara el día de su muerte.
Estaba tan furioso que se libera de su collar y toma su verdadera forma,
con la cual ya no reconocía a nadie.
Pero Aobing quería saldar su deuda salvando a los padres de Nezha y a su maestro,
así que interfiere y con su ayuda logra controlar a Nezha,
pero al cabo de un rato escapa.
El comandante descubre que Aobing es un dragón,
todos ellos eran repudiados por la gente,
él no entendía por qué, pero ahora que sabían su secreto,
su maestro le dice que todos tienen que morir o si no van a delatarlos con el señor supremo.
Aobing ya no tenía alternativa, sabía que su maestro tenía razón,
así que junta todo el agua que puede para enterrar al paso de Chentang en hielo.
Nezha por otro lado estaba triste por todo lo que había pasado,
pero luego descubre que su padre siempre quiso protegerlo con los sellos y su regalo de cumpleaños fue su propia vida,
en ese momento se pone a llorar por lo equivocado que estaba.
Los padres de Nezha intentan pelear con Aobing,
pero su túnica era impenetrable y los termina congelando,
hasta que aparece Nezha para salvarlos y empieza la batalla.
Aobing se transforma en dragón para terminar con su misión,
Nezha solo podía vencerlo de una forma,
liberando su verdadero poder, pero esta vez logra controlarse,
protagonizando así la escena más épica.
¡Nuestra vida depende de nosotros!
Usando la seda mágica atrapa al dragón y tenía la opción de matarlo,
pero le perdonan la vida porque después de todo eran amigos.
Lo malo es que el rayo aún venía a matar a Nezha,
así que él amarra a sus padres para que no interfieran y rompe el sello que le dio a su papá,
pues esta batalla la tenía que pelear él.
Y aquí ocurre el momento más emotivo de la película, la despedida.
Pero Aobing estaba agradecido con Nezha y utiliza su túnica de dragón para protegerlo del rayo.
Sin embargo, ni siquiera así puede con la maldición.
En ese momento los dos activan el poder de la perla del caos,
la cual estaba absorbiendo la energía del rayo.
Con ese poder acumulado le lanzan una gingidama.
Pero tampoco era suficiente.
Al ver que están a punto de morir, el monje interfiere encerrándolos ambos en el loto del que salieron.
Cuando todo termina, el palacio queda totalmente destruido,
y producto de la gran pelea, Nezha y Aobing solo pudieron conservar sus almas.
La gente ve que Nezha los terminó salvando y se dieron cuenta de que realmente no era malo.
Y de esta manera, un personaje que parecía condenado por su destino,
demostró que tenía la decisión de ser un héroe,
o un villano.
Gracias por llegar hasta el final.
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