西语助手
2019-03-18
Texto 1
Historias de la Justicia
Hoy queremos hablarles de la expresión «pena de banquillo».
Vamos por partes.
La palabra «banquillo» tiene varias acepciones según el Real Diccionario de la Lengua.
Con ella, se designa al banco o conjunto de asientos situado en la banda u otro lugar del terreno de juego donde se sientan el entrenador y los jugadores de reserva de un equipo durante un evento deportivo.
Por eso, es frecuente escuchar a los periodistas hablar de la pena de banquillo, cuando un entrenador castiga a uno o varios de sus jugadores convocándoles a un partido, pero sentándoles en el banquillo y sin jugar, castigándoles a ver el partido desde el banquillo, algo que molesta mucho a los jugadores.
Pero la palabra «banquillo» tiene otra acepción y esta es la que más nos interesa en Historias de la Justicia, puesto que con ella se designa el asiento en el que se coloca un acusado ante el tribunal en un juicio.
Pero ¿qué entendemos por «pena de banquillo» en el ámbito judicial?
Pues, aquella que se produce todos los días en los tribunales de justicia.
Así, el acusado o imputado de un delito, cuando acude a un juicio, permanece sentado en un banquillo, donde escucha todas las pruebas y testimonios que asisten contra él.
Y es que cualquier persona acusada de un delito tiene el derecho y el deber de escuchar de qué se le acusa, por qué se le acusa y quiénes le acusan.
Y eso lo hace sentado en un banco o en una silla, dando sentido a la expresión «pena de banquillo».
Antiguamente la pena de banquillo era mucho peor, ya que los bancos de los tribunales no eran sillas como ahora sino que eran bancos sin respaldos, que hacían del juicio un auténtico calvario para el acusado.
En la actualidad las cosas han cambiado, pero aun así no son pocos los que ven la pena de banquillo como un agravio.
Y es que el ser sometido en un proceso judicial supone muchas veces un estigma social, incluso en el supuesto de que el acusado haya sido declarado inocente, ya que en la mayoría de las ocasiones es imposible la reparación moral.
Por ello, todos los participantes en los procesos judiciales consideran que la pronta resolución de un juicio evita que las personas que están siendo investigadas y sus familiares sufran la condena social, que también conlleva la pena de banquillo.
Y es que la citada pena se traduce primero en incertidumbre personal y luego en una difícil campaña para subsanar el desprestigio, sobre todo, si la persona es inocente.
Por eso, es mejor que nunca tengamos que sufrir en carne propia la odiosa pena de banquillo. Yolanda Rodríguez, Consejo General del Poder Judicial para Radio 5 todo noticias.
2019/3/19 16:02:47