西语助手
2022-01-13
El sueño es fundamental para la vida,
igual que lo es respirar, igual que lo es comer,
igual que lo es beber, estar hidratados.
Dormir es una función fisiológica esencial,
porque durante la noche pasan muchas cosas.
El cuerpo no se apaga,
no damos a un interruptor, "Apago el cuerpo, apago el cerebro".
Tiene lugar un montón de procesos fisiológicos,
que nos ayudan a equilibrar y a mantener un buen estado de salud.
Por ejemplo, durante el sueño es cuando se produce todo un proceso de limpieza de nuestro cerebro;
es cuando consolidamos la memoria y el aprendizaje y es cuando se equilibra nuestro sistema nervioso,
por ejemplo, para tener una buena salud emocional.
Por la noche también se equilibra nuestro sistema hormonal.
Fíjate si es importante, cuando somos hormonas constantes,
que van y vienen por el cuerpo llevando información.
También por las noches se fortalece nuestra respuesta inmune.
Mira si es importante tener un sistema inmune fuerte para luchar contra todas las agresiones externas.
Y por la noche también es cuando crecemos,
cuando se regeneran los tejidos,
porque es el momento en el que segregamos mayor cantidad de hormona de crecimiento.
Mira si es importante, por ejemplo, para un niño, para un adolescente que está en pleno desarrollo.
Por eso es tan importante que aprendamos, no a dormir,
porque todos sabemos dormir, es algo innato, pero sí a descansar,
y que aprendamos por qué es tan importante dormir.
Y, sin embargo, no aprendemos a dormir.
Tú tienes un método que planteas en tu libro,
que es el "método de las 7 D".
¿En qué consiste y cómo nos puede ayudar para que podamos dormir mejor,
que todas estas funciones que comentabas se puedan realizar de manera adecuada?
Pues, bueno, el método de las 7 D es una regla nemotécnica que me inventé para sintetizar un poco todo el proceso que yo había llevado a cabo a partir de una experiencia personal.
Mi interés por el sueño y el descanso surge de una experiencia personal,
un momento de mi vida en el que yo tenía que hacer tantas cosas que decidí que no necesitaba dormir,
que podía restarle horas al sueño y así hacer todo lo que yo quería hacer.
Y eso se convirtió en problemas serios de salud.
Y a partir de ahí, dije:
"Bueno, pues lo mismo esto que me ha ayudado a mí puede ayudar a otras personas".
Las primeras D son las D de la decisión y de la disciplina.
¿Por qué?
Porque tomar una decisión es priorizar y,
en este caso, el sueño tiene que ser una prioridad en nuestra agenda.
No podemos construir la agenda con todo lo que queremos hacer y luego ya,
si eso, si me queda tiempo, duermo.
No, el sueño debería ser una prioridad en nuestra agenda y,
por supuesto, esa prioridad necesita una disciplina para que se convierta en un hábito.
Somos nuestros hábitos.
Las cosas que hacemos una vez, de vez en cuando,
no se convierten en un hábito.
Por eso, un exceso que hagamos poco saludable de vez en cuando no nos va a matar.
Pero sí que aquellos hábitos saludables para nosotros,
buenos para la salud,
tenemos que trabajarlos y trabajarlos con disciplina.
Todos sabemos que te apuntas al gimnasio y a las dos semanas se te ha pasado la motivación.
Luego hay que tirar de disciplina para mantener ese hábito.
Pues lo mismo pasa con el sueño.
Las siguientes D tienen que ver, por supuesto,
con la dieta y con el deporte.
Son esos tres pilares del cuidado físico:
"dieta, deporte, dormir" son fundamentales.
La alimentación y el deporte son fuentes de energía para nuestro organismo.
Son sincronizadores externos de nuestro sueño y es importante saber cuándo comer,
qué comer y cuándo hacer deporte y qué tipo de actividad.
Por eso, le dedico también un apartado o una de las D,
en este caso es una D doble, en este método.
La siguiente D es la D de dormir,
que es todo lo relativo a la higiene del sueño.
La cama no puede ser la mesa de la oficina,
no puede ser la mesa de comedor.
La cama es para dormir,
y tengo que cuidar mi dormitorio como si fuera un templo,
el templo del descanso,
y asegurarme de que es oscuro, lo más posible,
si puede ser oscuridad total, mejor,
que es tranquilo, que no hay ruido y que tiene una temperatura adecuada,
porque necesitamos una temperatura fresca para quedarnos dormidos.
Y las siguientes D tienen que ver con,
casi diría yo, la actitud un poco ante la vida,
con esa forma que tenemos de afrontar el día a día.
La calidad de las noches depende de la calidad de nuestros días.
No llegamos a la cama, apagamos un interruptor y a dormir.
No. Todo lo que hacemos durante el día nos prepara para la noche.
Por eso es importante tener momentos de desconexión durante el día.
Tanto desconexión digital, por supuesto,
como desconexión del trabajo y conexión con nosotros y con las personas que nos rodean.
Es importante también que desaceleremos,
esa obsesión, casi idolatría, de la prisa en la que vivimos.
Eso no es bueno.
En este mismo programa ha estado el filósofo y periodista Carl Honoré hablando de ese elogio de la lentitud con la que deberíamos vivir,
para hacer cada cosa a su ritmo y no pretender acelerarlo todo y que todo sea cada vez más rápido.
Y la última D creo que es la que más se nos olvida:
la de disfrutar.
Disfrutar de todo lo que hacemos,
disfrutar de la vida, de pequeños momentos,
y disfrutar del sueño y del descanso, que es un gran placer.
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