西语助手
2018-05-20
Muchísimas gracias.
Y muy buenas tardes a todas y a todos los asistentes a este evento, en el que mucho me distingue, realmente, poder participar, quizá, la última vez al que atienda en mi carácter de Presidente de la República.
Pero lo hago con el entusiasmo, la emoción de ver una industria de la Radio y la Televisión comprometida con el país, con su desarrollo, con la libertad de expresión y, sobre todo, apoyando invariablemente la amplia difusión a los grandes retos, a los méritos, a los logros y desafíos que, como Nación, vivimos todos los días.
Quiero agradecer a Edgar Pereda Gómez, Presidente de esta Cámara, ésta muy amable invitación, y al tiempo que le expreso mi mayor felicitación y reconocimiento por estos tres años de estar al frente de esta Cámara, y que coincide y se organizó esta buena fiesta con motivo de su cumpleaños.
Muchas felicidades, Edgar.
Felicidades a Edgar Pereda y a quienes le acompañan en la responsabilidad que ha tenido a lo largo de estos tres años;a su familia, en quien, sin duda, ha encontrado el principal apoyo y respaldo a la labor que realiza todos los días.
Saludo a todos los integrantes del presídium de este gran transatlántico que convoca aquí cada año.
A Gobernadores.
Al Presidente de la Cámara de Diputados.
Integrantes del Gabinete de la Gobierno de la República.
Titulares de órganos autónomos del Estado mexicano.
Miembros de estos organismos autónomos.
Y saludo especialmente a toda la familia, aquí representada, de la industria de la radio y la televisión.
Les saludo con afecto, con gratitud y con reconocimiento, especialmente, repito, en ésta que es mi última participación como Presidente de la República, en este gran evento al que hoy convocan.
Muchas felicidades a todas y a todos.
Señoras y señores: Reitero que es un gusto acompañarles en esta Semana Nacional de Radio y Televisión, esta 59 edición es sumamente especial, al haber sido pospuesta de su fecha original por los sismos ocurridos en septiembre pasado.
Nuevamente, reitero, mi reconocimiento a todos los medios de comunicación por su valiosa labor informativa que contribuyo a hacer frente a esa difícil coyuntura.
Reconozco el liderazgo y la responsabilidad de los más de mil 200 concesionarios de esta Cámara, la más grande e importante de su ramo.
Gracias a su trascendente e invaluable labor, hoy, México cuenta con una sociedad mejor informada, más participativa y más involucrada en los asuntos públicos.
Las y los galardonados de este día son ejemplo de compromiso con el país y de profesionalismo en el ámbito de la comunicación.
A todos ellos, les quiero reiterar mi felicitación por este galardón al que se han hecho acreedores, por la labor social, por la trayectoria importante que han tenido dentro de este ámbito de la comunicación.
Muchísimas felicidades.
El mundo de hoy cambia a gran velocidad, con transformaciones profundas y aceleradas en muchas actividades de la vida cotidiana.
Esa dinámica ha modificado la manera en que interactuamos personas, empresas y Gobierno.
La comunicación, en particular, ha tenido uno de los cambios más profundos.
Hoy, más que noticias, tenemos conversaciones, conversaciones que se llevan a cabo instantáneamente y de manera simultánea en distintas plataformas.
Recuerdo, recientemente, la celebración del Día del Trabajo, hace apenas un par de días, y tuve un evento público en Los Pinos, que fue retomado por los medios tradicionales ese mismo día y al día siguiente.
Pero instantáneamente ya se había compartido información en distintas plataformas que, incluso, me llevó a responder algunos de los comentarios que hacían algunos en Facebook e Instagram, algunos que expresaban, o tenían expresiones un tanto amorosas, que mucho reconozco y aprecio, otros para con miembros de mi familia o, más bien, mujeres, integrantes de mi familia, y todas ellas fueron comentadas.
No todas, pero solo algunas sí compartidas.
Pero hablamos de miles de conversaciones y de comentarios que tuvieron lugar.
Y esto refleja, sin duda, la dinámica en la comunicación de la que hoy somos testigos y de la que somos protagonistas, de esta sociedad que ha venido cambiando, especialmente, y muy aceleradamente, en los últimos años.
Lo más curioso de todo es que esas interacciones se convirtieron en una noticia, que después fue difundida, también, por los propios medios tradicionales.
Esto, repito, demuestra que México está inserto en esta tendencia global, y el Sector de las Telecomunicaciones es quizá el que más refleja esta trasformación.
Hemos pasado de 40 millones de usuarios de Internet, a tener hoy en día 70 millones de usuarios.
Hoy, la mitad de los hogares de México cuentan con Internet de banda ancha, es decir, Internet más rápido.
Además, en nuestro país, más de 65 millones de personas utilizan un celular inteligente o smartphones, como los conocemos, prácticamente, más de la mitad de la población de nuestro país.
Y esta transformación refleja, también, los resultados de la Reforma en Telecomunicaciones.
Gracias al esfuerzo y al compromiso de los empresarios de esta Cámara, de los partidos políticos y de los distintos órdenes de Gobierno, hemos logrado implementar, en su totalidad, 28 de las 31 recomendaciones que hiciera la OCDE para modernizar las telecomunicaciones en México, y las tres que están restantes, están en proceso.
Uno de los principales cambios fue la creación del Instituto Federal de Telecomunicaciones, como órgano autónomo, que garantiza la competencia en el sector.
Hoy tenemos, también, nuevos participantes, como la tercera cadena de televisión nacional, 32 canales de televisión locales y 141 nuevas estaciones de radio.
El apagón analógico, que implicó, entre otras cosas, la distribución de más de 10 millones de aparatos televisivos para las familias de menores ingresos, permitió poner en marcha el programa o la política pública y el proyecto denominado Red Compartida, que asegurará, como está comprometido, a partir de la licitación realizada, que para el año 2024, es decir, en seis años, 92 por ciento al menos de la población total del país tenga acceso a Internet y a banda ancha, que hoy para muchos lugares y muchas regiones no tienen acceso a este instrumento.
Expreso mi reconocimiento a los concesionarios de radio y televisión por haberse sumado con decisión al proceso de modernización del sector.
Con mejor regulación, mayor apertura y más competencia, hemos logrado la transformación más amplia y profunda de las telecomunicaciones que se haya dado en las últimas décadas en nuestro país.
Estos no son los únicos cambios que México ha logrado recientemente.
Hoy, somos reconocidos por la OCDE, esta organización que agrupa a las 34 economías más importantes, más desarrolladas y más grandes del mundo, la OCDE ha señalado en sus varios estudios que México ha sido el país, dentro de estas 34 economías, que mayores cambios estructurales y transformadores ha impulsado y que está implementando.
Juntos hemos consolidado un entorno de mayor competencia, que permite a las empresas operar en terreno parejo, con reglas claras y árbitros imparciales.
Hoy, los bancos otorgan más créditos, producto y consecuencia de la Reforma Financiera, para que hubiese mayor competencia de este sector financiero, hubiese más crédito y éste fuera más barato.
Y hoy el nivel de crédito que otorga la banca privada pasó de 27 por ciento a 34 por ciento con respecto al Producto Interno Bruto, siendo el mayor nivel del que se tenga registro en las últimas décadas.
Hemos abierto sectores que permanecieron cerrados por décadas, señalada y particularmente el sector energético.
Hace cinco años había una sola empresa llevando a cabo la exploración y producción de hidrocarburos.
Hoy, hay más de 70 empresas y que tienen prevista ya una inversión superior a los 200 mil millones de dólares.
Dejará de ser el Estado y su empresa productiva la única que invierta y que arriesgue recursos de los mexicanos para encontrar petróleo en los distintos yacimientos que son explorados.
Y hoy, con el concurso del sector privado, es que será posible recuperar nuestra plataforma de producción, que centralmente decayó porque el yacimiento de Cantarell se agotó o dejó de producir los dos millones de barriles diarios, que llegó a producir en un solo día, a sólo producir, hoy en día, 200 mil barriles.
Esto es lo que habrá de permitir lo que ya está en curso de implementación, que es la Reforma Energética.
Con la Reforma Laboral, que fue la muy primera que impulsamos y todavía antes, incluso, de iniciar la gestión, respaldaron distintas fuerzas políticas, se flexibilizó el mercado de trabajo, y gracias a ello hemos creado 3.6 millones de empleos formales.
Se trata de una cifra récord.
Se trata de una cifra que suman los empleos generados en los 12 años anteriores al inicio de esta Administración; se trata de la generación de empleos que nunca antes se había registrado en la historia de nuestro país.
Y haber alcanzado esta cifra histórica es consecuencia, centralmente, de dos importantes pilares: Primero.
Construir y proyectar confianza en el país, cuidando de la estabilidad macroeconómica, de la estabilidad económica, de la estabilidad de la economía de las familias mexicanas; de proyectar esa confianza al exterior, de asegurar que, a partir de esta confianza, los emprendedores y empresarios invirtieran en nuestro país, porque está en ellos, en quienes tienen capacidad creativa, capacidad innovadora, quienes están dispuestos a arriesgar su capital, son ellos, los empresarios, que con su inversión productiva generan los empleos y las oportunidades que demandan las y los mexicanos.
Y esto es lo que hemos construido en los últimos años: un clima propicio para la inversión, confianza en el país y el compromiso de emprendedores, de empresarios por invertir.
Los empleos no se generan por decreto; no se generan a través del gasto fiscal o del gasto del Gobierno.
Se generan a partir de la apuesta y de la iniciativa que tomen los propios mexicanos para invertir, para arriesgar, repito, y para construir un camino de éxito en la ruta que tomen, contribuyendo con ello al éxito de toda la Nación.
Son otros los logros los que ha habido en distintos ámbitos.
Solo recordar aquí que, precisamente, consecuencia de esta confianza proyectada, de esta confianza que han reafirmado empresarios nacionales y extranjeros, los niveles de inversión en nuestro país han sido, han superado la meta que, incluso, nos trazamos al inicio de esta Administración, que era del orden de los 56 mil millones de dólares, a ser hoy de más de 170 mil millones de dólares de Inversión Extranjera Directa.
Para ponerlo en contexto, en los años 80 nuestro país recibía del orden de 2.5 mil millones de dólares;en los 90, no llegábamos a los nueve mil millones de dólares.
En esta Administración se han registrado, en promedio, al año, 34 mil millones de dólares de Inversión Extranjera Directa.
Junto a esto está también el crecimiento y fortalecimiento de nuestro país como un destino turístico, donde cada día más turistas nos visitan.
Pasamos de ser apenas hace poco más de cinco años el 15º lugar más visitado del mundo, a ser hoy el 6º país más visitado de todo el mundo, con 39 millones de turistas que registramos el año pasado.
El crecimiento económico, que es central para generar bienestar en una sociedad, para asegurar que cada familia vaya forjando un mayor patrimonio, tener un mejor ingreso, el crecimiento económico ha sido constante y sostenido.
Si bien no a los niveles deseados ni esperados, sin duda, hemos sentado bases para que, de mantenernos en este rumbo, con disciplina y con observancia a los cambios legales y a las reformas estructurales que hemos impulsado, mantengamos un ritmo de mayor crecimiento cada día más.
En esta Administración estaremos llegando a un crecimiento económico acumulado del 13 por ciento, que se contrasta con el de la Administración pasada, que no alcanzó, si quiera, el siete por ciento.
Y la anterior, que sólo fue 7.4 por ciento.
Repito, cada quién enfrentando distintos desafíos, diferentes contextos, distintos retos.
Pero, sin duda, hemos puesto en marcha, desde hace ya varias décadas, el rumbo y la ruta para que este país esté teniendo, y así lo estamos observando, mayor desarrollo, mayor prosperidad, y mayor bienestar.
Y, sin duda, no puedo dejar de mencionar una de las Reforma más importantes, que esta Cámara ha apoyado y respaldado de manera constante: la Reforma Educativa, porque en ella, sin duda, se cifra auténticamente el futuro de nuestra Nación, en la formación que hoy tenga la niñez y la juventud mexicanas.
Los integrantes de la CIRT han sido grandes promotores de la educación.
Ustedes conocen menor que nadie la importancia de una buena preparación para la formación de nuestros ciudadanos.
Reconozco el apoyo que han dado a la transformación de la educación en México, un propósito que nos debe de unir a todas y todos los mexicanos.
También los nuevos tiempos han exigido transformaciones importantes en el quehacer gubernamental y en la forma en la que los funcionarios públicos se relacionan y comparten información con los ciudadanos.
Por eso se creó el Sistema Nacional de Transparencia;el Sistema Nacional Anticorrupción, que todavía están en proceso de implementación, y que no se ha logrado materializar, precisamente, ante el ambiente que genera la competencia política y que no logró los acuerdos y consensos necesarios.
Pero estoy seguro que estos dos mecanismos habrán de permitir que el servicio público ponga muy en alto los valores de la honestidad, la integridad y la rendición de cuentas en la cultura del servicio público de nuestro país.
Muchos de estos cambios han sido impulsados, en buena medida, por una sociedad que hoy es más activa y más comprometida con su país.
Precisamente, al celebrar hoy el Día Mundial de la Libertad de Prensa, vale la pena recordar que, como nunca antes, las mexicanas y mexicanos ejercemos nuestro derecho a disentir, a cuestionar y a opinar libremente.
Y, ante este nuevo escenario, el Gobierno de la República ha sido tolerante ante la crítica que proviene de una sociedad abierta y plural, como la nuestra.
Y no podía ser de otra manera.
En una democracia, la única postura política que no se puede tolerar es la intolerancia.
En México no hay lugar para la imposición frente a la diferencia; ni la censura frente a la libertad.
La libertad de expresión, la libertad de prensa y la pluralidad de ideas son principios básicos de nuestra democracia.
El Gobierno de la República continuará trabajando para garantizar el ejercicio de estas libertades.
Señoras y señores: Un país mejor informado es un país más democrático y más participativo.
En los siguientes meses, los mexicanos decidiremos nuestro futuro, y lo haremos en un marco de libertades, con todos los elementos que nos ayuden a tomar decisiones razonadas.
Es aquí donde la información veraz y confiable se vuelve la herramienta más poderosa para los votantes.
Al informar con imparcialidad y objetividad, los medios de comunicación ayudan al público a identificar las noticias falsas, las mejor conocidas como fake news.
En este proceso electoral cada ciudadano y cada medio de comunicación tiene algo que aportar para construir un país más informado, más democrático y más participativo.
Y estoy seguro de que así lo comparten los miembros de esta Cámara y, por ello, los invito a que sigamos trabajando juntos en la construcción, en ir modelando, día a día, como implican los grandes retos, que no se materializan ni se alcanzan los logros en pocos días.
Y, como he dicho muchas veces: no hay atajos para el progreso, desarrollo, prosperidad, justicia e inclusión.
Nos toma una ruta larga.
Y hay que reconocer los avances y logros que como país hemos alcanzado.
Destruir lo mucho que se ha avanzado suele ser muy fácil.
Por eso, es importante que cada uno haga su propia labor, su esfuerzo propio, en su propio entorno, para que contribuyan a que nuestro país siga la ruta del progreso y del desarrollo.
2018/6/2 17:59:06