西语助手
2019-02-05
Cuentan que el Emperador de Jade quería elaboraron un zodiaco, una carta astral donde la población china pudiera verse reflejada.
Para ello organizó una carrera entre los animales del imperio.
Así decidiría cuáles tendrían el honor de entrar en el zodíaco.
La leyenda del horóscopo chino.
Sin más comenzó la competición, y los animales empezaron a correr tan rápido como podían.
Todos querían su lugar en el zodiaco que estaba preparando el gran Emperador de Jade.
Fueron muy igualados durante toda la carrera hasta que llegaron a un enorme río que les cortaba el paso.
Justo detrás del río estaba la meta.
La rata y el gato se miraron, no se les daba muy bien nadar.
Aunque malos nadadores ambos eran muy inteligentes.
Decidieron que la mejor forma y la más rápida de cruzar el río era en la espalda del buey.
El buey, siendo un animal bueno por naturaleza, estuvo de acuerdo en cargarles a través del río.
Mientras estaban atravesándolo, las ansias de ganar se apoderaron de la rata y lanzó al gato al agua.
A partir de ese momento, el gato se convertiría en enemigo natural del ratón y del agua.
Tras esto, la rata llegó a la orilla y saltó de la espalda del buey justo cuando iban a llegar a la meta, consiguiendo el primer puesto.
El segundo en llegar fue el bueno del buey, aunque había sido utilizado por la rata, estaba contento con haberse hecho con un puesto de tal importancia.
Fue nombrado el segundo animal del zodiaco.
Después del buey vino el tigre, quien explicó jadeando cómo luchó contra las corrientes de agua, pero gracias a su gran fuerza había podido llegar a la orilla y convertirse en el tercer animal.
El cuarto puesto del zodíaco fue para el conejo, quien gracias a su habilidad de saltar, pudo brincar de una orilla a otra.
Explicó al emperador que estuvo a punto de caer al río si no hubiera sido por un tronco que flotaba en el agua.
El quinto puesto fue para el dragón, quien pudo llegar volando.
Este explicó al Emperador que no había podido llegar primero, dado que se había tenido que detener a crear lluvia para ayudar a la gente y a las criaturas de la tierra.
Además, en la línea final encontró un conejo que se aferraba a un tronco, al que ayudó dándole un empujón con su aliento para que pudiera llegar a la orilla.
El emperador, sorprendido por su amablidad, le otorgó el quinto lugar del zodíaco.
Poco después oyó al caballo galopando y llevando a la serpiente en el lomo.
Justo cuando iban a llegar, la serpiente le dio un susto haciéndolo caer, de forma que esta llegó en sexto lugar y el caballo séptimo.
A poca distancia del lugar se encontraba la oveja, el mono y el gallo, que se acercaban a la orilla del río.
Las tres criaturas se ayudaron entre sí para cruzarlo.
El gallo construyó una balsa de madera y la oveja y el mono despejaron la maleza.
Remando y remando todos consiguieron llegar a la orilla contraria.
El emperador, muy complacido por el trabajo en equipo de los animales, nombró a la oveja el octavo animal, al mono el noveno y al gallo el décimo.
El undécimo animal fue el perro, aunque debería haber obtenido un buen puesto, ya que era el mejor nadador de todos los animales, se retrasó ya que había necesitado un baño después de la larga carrera, y al ver el agua fresca del río, no pudo resistirse.
Justo cuando el Emperador iba a dar por cerrada la carrera escuchó el gruñido de un pequeño cerdo.
El cerdo comenzó la carrera hambriento por lo que, al poco de empezar, se dio un banquete y echó una siesta.
Cuando despertó continuó con la carrera.
Llegó justo para ser nombrado 12º animal del zodíaco.
El gato llegó demasiado tarde, por lo que no pudo ganar ningún puesto en el calendario, convirtiéndose en enemigo de la rata para siempre.
Y así es como los 12 animales consiguieron su puesto de honor en el zodiaco chino.
Cada uno de ellos confiere unas cualidades especiales a las personas que han nacido en el año de su signo.
¿Qué animal eres tú?
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2019/2/20 14:38:32