西语助手
2020-06-22
¿Estáis cansados, tiktakers?
¿Os apetece una buena siesta?
Echar un sueñecito es lo mejor que hay.
¡Pero todavía no, esperad a que acabe el vídeo!
Quizá a algunos os cueste más dormir, y os habrán dicho eso de "¿Por qué no te pones a contar ovejas"? .
Suena un poco raro, ¿verdad?
¿De dónde viene esta costumbre?
Como todas las tradiciones tiene varios orígenes.
Una leyenda clásica griega cuenta que Morfeo, dios de los sueños, conseguía que los humanos se durmieran con facilidad, hasta que llegó un día en que dejó de tener efecto.
Tras bajar a la tierra, descubrió que era porque estaban tan preocupados por sus problemas del día a día, que por la noche eran incapaces de olvidarlos.
Buscando un remedio, encontró un pastor y su rebaño de ovejas en un río.
Mientras cruzaban, el pastor debía contar uno a uno los animales.
Morfeo esperó a que terminara, pero era tan monótono que se durmió.
Al despertarse, se dio cuenta de que había encontrado la solución, y se lo contó a los humanos para que volviesen a soñar.
La referencia escrita más antigua data del siglo XII, del libro "Disciplina clericalis", del español Pedro Alfonso de Huesca.
En él una leyenda habla de un rey que padecía de insomnio, y llamó a un famoso cuentacuentos para que le relatase fábulas cada noche.
Empezó con historias cortas, pero no conseguía que el rey se durmiese.
Decidió inventarse una mucho más larga, que no tuviera fin.
Como con Morfeo, había un pastor que compraba un rebaño de dos mil ovejas.
Para cruzar el río tenía una pequeña barca en la que cabían dos ovejas a la vez, y debía contarlas para no perder ninguna.
Así el cuentacuentos fue enumerando y alargando la historia, hasta que por fin el rey se durmió.
Se hizo muy popular en toda Europa.
Incluso se menciona en el "Quijote" de Cervantes, donde Sancho explica una historia similar, pero con cabras en lugar de ovejas.
Empezó a ser usada por padres con hijos inquietos que les pedían un cuento tras otro por las noches.
En otra versión, el pastor tiene que subir su rebaño a una montaña, pasando un cercado.
De ahí viene la clásica imagen de las ovejas saltando una valla.
Pero, ¿realmente funciona este método?
Los estudios han concluído que no es nada eficaz.
El motivo es que imaginar como salta a una oveja tras otra resulta tan aburrido que al final siempre lo dejamos.
Además obligando a nuestro cerebro a contar, lo único que conseguimos es que se active más en lugar de que descanse.
Pero si alguno tenéis problemas de insomnio, tiktakers, os daremos una pequeña ayuda.
Los mismos estudios han demostrado que los que imaginan lugares paradisiacos o que les transmitan relajación, consiguen dormirse antes.
Estas escenas ocupan más espacio en el inconsciente y entretienen de forma sencilla, ayudando mejor a relajarse y conciliar el sueño.
Ahora sí podéis echar una buena siesta.
¡Dulces sueños, tiktakers!
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