西语助手
2022-10-26
Hace 40 años, el 21 de octubre de 1982, Gabriel García Márquez recibió una llamada desde Estocolmo.
Era su amigo Pierre Shoris, viceministro de Relaciones Exteriores de Suecia.
Se había ganado el Premio Nobel de Literatura y debía estar ese diciembre en el país nórdico.
Aquellas primeras reacciones del escritor fueron documentadas por Juan Gossain,
quien había sido enviado por Semana a México,
donde residía García Márquez, en un texto llamado "Un amigo vale más que un Nobel".
La noticia no la sabría el mundo hasta el día siguiente.
Esa noche García Márquez decidió visitar a su gran amigo, el también escritor colombiano, Álvaro Mutis.
Así lo describió Gossain:- Necesito que me escondas en tu casa- murmuró el novelista.
–¿Y esa vaina?
-se extrañó Mutis-.
Ya sé: peleaste con Mercedes.
–Peor, hermano -dijo García Márquez, con un gran desconsuelo-.
Me acaban de dar el Premio Nobel...".
De acuerdo con el jurado, el autor de 'Cien años de soledad' se hizo acreedor del reconocimiento "por sus novelas y cuentos,
en los que lo fantástico y lo realista se combinan en un mundo de imaginación ricamente compuesto,
que refleja la vida y los conflictos de un continente".
Los amigos tomaron whiskey y García Márquez regresó a su casa.
A las seis de la mañana recibió otra llamada de Estocolmo, esta vez de la Academia Sueca.
"Nos ganamos el Premio Nobel", le dijo a su esposa, Mercedes Barcha, después de colgar.
Todo cambió a partir de ese día, así el nuevo Nobel no lo quisiera.
"En esta casa no ha pasado absolutamente nada.
La vida va a seguir igual.
Yo no voy a cambiar y sé que ustedes tampoco",
les dijo a su esposa y a su hijo, Rodrigo García Barcha,
y a Ubalda, la señora del servicio doméstico.
"Va a llamar mucha gente y van a venir periodistas del mundo entero.
Hay que atenderlos a todos, pero aquí la vida será la misma".
La vida no fue la misma.
Ese 22 de octubre García Márquez brindó y bebió champaña con un grupo de periodistas que había venido a verlo a las afueras de su casa.
En los días que siguieron se agolparon fotógrafos,
gente de emisoras de radio y canales de televisión.
Fue con los reporteros con quienes pasó la gala de ese viernes,
organizada por el embajador de Colombia en México,
Ignacio Umaña de Brigard.
Un mes y medio después, el 10 de diciembre de 1982, García Márquez recibió su premio en la capital de Suecia.
"En cada línea que escribo trato siempre,
con mayor o menor fortuna, de invocar los espíritus esquivos de la poesía,
y trato de dejar en cada palabra el testimonio de mi devoción por sus virtudes de adivinación,
y por su permanente victoria contra los sordos poderes de la muerte.
El premio que acabo de recibir lo entiendo,
con toda humildad, como la consoladora revelación de que mi intento no ha sido en vano",
dijo en su discurso de aceptación.
沙发还没有被抢走,赶紧过来坐会吧